viernes, 11 de septiembre de 2009

Los gozos de la Roma Imperial en la RAE

El DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) recoge dos acepciones surgidas a raíz de las vidas llenas de libertinaje y desmanes llevadas a cabo por dos miembros de la familia imperial romana: Mesalina y Heliogábalo.

Fresco erótico de Pompeya

Hijastra de un cónsul y emparentada con la aristocracia imperial, Mesalina debió llamar a sus quince años la atención de su primo Claudio, sobrino del emperador Calígula, con quien a pesar de su cojera, su avanzada edad- frisaba los 50 años- y tartamudez se casó. La entronización de su marido a la dignidad imperial después del asesinato de Calígula por la guardia pretoriana la convirtió en la mujer con más poder de todo el Imperio. Según nos han trasmitido cronistas y escritores de la época como Juvenal, Tácito o Suetonio la emperatriz aprovechó su posición para hacer realidad sus ambiciones más ocultas. Mientras su enamorado cónyuge la erigía estatuas y la concedía el privilegio de poder sentarse junto a las vestales en el teatro, ella se entregaba a la celebración de orgías con un final cada vez más depravado y a incrementar su catalogo de infidelidades que incluía desde gladiadores a senadores. De ahí que algunos autores modernos la hayan acusado de padecer hipersexualidad, un trastorno que origina una irresistible adicción a mantener relaciones sexuales. Por ello no extraña que el diccionario defina mesalina como <<Mujer poderosa o aristócrata y de costumbres disolutas.>>

Las rosas de Heliogábalo, Sir Lawrence Alma-Tadema, 1888

<<Persona dominada por la gula.>> De esta manera el DRAE define heliogábalo aludiendo al voraz emperador de la dinastía Severa Vario Avito Bassiano que adopto el nombre de Heliogábalo en honor al dios fenicio El-Gabal, oriundo de Emesa (actual Homs), su ciudad natal situada en la Siria romana. Trangresor hasta el limite, Heliogábalo, además de despreciar las tradiciones religiosas de Roma empeñándose en sustituir a Júpiter por el culto al Dios Sol Invicto y casandose con la vestal Aquilia, unión totalmente prohibida por la ley y la tradición; el emperador es considerado como el primer transexual reconocido de la historia ya que al no encontrar ningún cirujano que le pudiera implantar una vagina, se circuncidó y según el historiador Dión Casio se prostituía disfrazado de mujer en el propio palacio imperial o en las calles de la misma Roma. Sin embargo, lo que realmente le llevó a ser incluido entre las páginas del diccionario fue la fama que alcanzaron sus banquetes y cenas que nada tenían que envidiar a los del liberto Trimalción. Goloso y entusiasta gourmet, el joven emperador se divertía a cuenta de sus invitados a quienes servía en ocasiones falsos alimentos realizados con mármol, cristal o marfil; o incluyendo en el menú junto alimentos de verdad excrementos de leones en el postre o arañas en la gelatina. Se cuenta que en una ocasión mando arrojar sobre sus invitados una lluvia de pétalos de rosa y violetas asfixiando a varios de ellos.

4 comentarios:

  1. Interesantísimo. Muchas gracias. Especialmente, me ha gustado la aportación sobre Mesalina, ya que la figura de Claudio siempre ha sido una de las que más me llama la atención.

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  2. A mi en cambio me ha llamado mucho la atención lo que escribes sobre Heliogábalo, del que no conocía apenas nada. Siempre tan interesante.
    Saludos

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  3. valiente "elementa". Mesalina es una de las personalidades más intrigantes de toda la historia de Roma.... no sabía gran cosa de Heliogábalo... así que gracias! ;-)

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  4. @ Con las juergas que se corrían los Césares se podría hacer un buen culebrón....

    Un saludo a todos

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