jueves 29 de octubre de 2009

El Vaticano en la red, Urbi et interneti




Artículo por Ricardo Bada, en el
Malpensante.com.

El santo ocio o la necesidad de sobrevivir han llevado al Vaticano a modernizarse. Entre las medidas, este diccionario de latín contemporáneo.

¿Saben cómo se llama el básquet en latín? ¿No? Pues se llama follis canistrique ludus, se lo juro, y bestseller se dice liber máximus divénditus, los blue jeans son bracae línteae caerúleae, y en fin, la minifalda es una tunícula mínima. Para que vean que el latín también se aggiorna.

Así las cosas, como una azafata puede ser una de esas sonrientes señoritas que guían al público en los eventos públicos, y también la que atiende a los pasajeros de un avión, si la primera fuese vestida con hot pants, sería una vectorum adiutrix cum brevíssimae bracae femíneae, mientras que si la segunda lo es a bordo de un jumbo, será una aeria ministratrix in capacíssima aerinavis, donde corre escaso riesgo de encontrarse a un miles decíduus cum parvum subligáculum, es decir: un paracaidista vestido solo con un slip, aunque puede que sí munido de su umbrella descensória, o sea, de su paracaídas.

Se preguntarán a qué se deben mis conocimientos de este latín que más que aggiornado casi parece uptodatezado. Y les contesto que ello tiene que ver, fundamentalmente, con el hecho de que la Iglesia católica –¡ojo!, ella como tal, no la fe católica, tan respetable como cualquier otra– siempre me ha parecido una institución muy divertida, sobre todo ahora que carece de poder para quemar brujas y herejes. Por eso, desde hace algún tiempo, me he convertido en un asiduo del dominio web del Vaticano, y es ahí donde encontré el diccionario de italiano-latín que me provoca continuas carcajadas. Y como soy muy solidario, deseo compartir mi regocijo.

Reconozcamos de entrada que lo de poner al día el latín es lógico, si como, según parece, el papa Ratzinger quiere dar marcha atrás en la rueda de la Historia, al menos en la de su Iglesia. Este papa es inteligente y sabe que la tal rueda también tiene marcha atrás, pero el idioma no. El idioma y el tiempo son las dos únicas entidades indómitamente independientes y totalmente autárquicas: para nada dependen de nosotros, antes al contrario. Conque si el papa quiere que su Iglesia vuelva al ayer, también sabe que tendrá que hacerlo con un idioma puesto al día.

Lo que quizás resulte chocante es el tipo de criterios a emplear en esa actualización idiomática.

Hay palabras donde funciona el recurso de echar mano a la toponimia: un hidalgo pasa a ser un nóbilis Hispanus; una lady, una Ánglica múlier conspícua; una mazurca la saltátio Polónica; un poncho el páenula Americana; el vodka una válida pótio Slávica; y un safari una venátio Africana. También es archinatural que el agua de colonia se convierta en odoramentum Coloniense.

Pero ¿qué sucede con los objetos y actividades que en los gloriosos tiempos del latín ni siquiera podían imaginarse, como todos los reseñados al iniciar estas digresiones? Tal parece que la solución no fuese sino el descriptivismo macarrónico, y así lo demuestran inequívocamente el bidet, ovata pelvis; el magnetófono, máchina echóica; el claxon, sonorus autocineti index; el jeep, autocinetum locis iniquis aptum; los cheques de viajero, mandatum nummárium periegéticum; o el venerable tren, hamaxóstichus, con su currus dormitórius (obviamente coche-camas) y su currus cenatorius (obviamente coche-restaurante), eso para no hablar del dactilógrafo, machínulae scriptóriae peritus; del publicista, scriptorum vulgator; del barman, tabernae potóriae minister; del kamikaze, voluntárius sui interemptor; del psicólogo, humani ánimi investigator; y del volatinero en ala Delta, aerinavis velíferae gubernator.

Otro problema no desdeñable es el derivado de la evolución semántica de ciertos términos, de tal manera que a quienes nos relamemos degustando pasteles, pizzas y el postre favorito —entre otros— de Álvaro Mutis, se nos haría muy cuesta arriba imaginarlos, y no digamos ya deglutirlos, en sus respectivas formas neolatinas de placenta farta (tarta), placenta compressa (pizza) y pomorum placenta (strudel de manzana). “¿Un poquito más de placenta, señor?”. “No, gracias”, denegaríamos, con la sonrisa torcida.

Luego, en materia política, sí, el apartheid como segregátio nigritarum no está mal descrito, pero reducir el gulag a un simple campus captivis custodiendis viene a ser algo así como darle una bofetada sin mano a todas las víctimas del régimen que lo inventó. En tanto que oír definir al putsch como una subitánea rerum convérsio debe sonarle como música celestial a Pinochet (y a un par de felones de su calaña).

Y todavía mientras las palabras se presentan aisladas, los significados son más o menos deducibles a partir de la formulación, pero si nos sale al paso un texto donde se habla de un iúvenis voluptárius de la aerinavis celérrima societas al que se ha visto durante el éxiens hebdómada en una cénula subdivalis de un connotado gregalis latro, cuyos invitados terminaron algunos en una taberna nocturna y otros en un deversórium autocinéticum... ¿nos creemos con las agallas lingüísticas, con los arrestos lexicográficos suficientes, como para descubrir que se nos habla de un playboy del jet set a quien se ha visto durante el fin de semana en el picnic organizado por un famoso gángster (cuyos invitados terminaron algunos en un club nocturno y otros en un motel)? Y si un amigo nos cuenta que estuvo en la pellicularum cinematographicarum theca viendo una pelli armentariorum, además de pensar que es un gilipollas, ¿deduciríamos sin vacilar que estuvo en la cinemateca viendo un western (una peli de vaqueros, donde vaquero se dice armentarius)?

Para un disfrute mayor y ad líbitum, abran en internet la dirección www.vatican.va, y dentro de ella la sección en español, programando en la ventana de búsqueda la palabra latinitas, y en el menú de ella la entrada Fundación Latinitas, y dentro de esta Lexicon recentis Latinitatis, que abarca más de 15.000 neologismos traducidos al latín, y donde dice que han colaborado expertos de todo el mundo... la mayor parte de ellos grandes humoristas, según mi nada pía opinión.

viernes 2 de octubre de 2009

Tan lejos y tan cerca (I) Tibulo y Bécquer

Ha pasado una eternidad pero las mismas pautas de comportamiento emocional que guiaban a los romanos en su vida diaria también rigen la nuestra. Hace veinte siglos ellos al igual que nosotros se enamoraban por primera vez, tenían una rabieta por cualquier nimiedad, tenían sus manías y supersticiones particulares, se encogían cuando un trueno perforaba sus tímpanos, lloraban de alegría ante la visión de su primogénito, escondían secretos a ojos de padres y cónyuges, les dolían las extremidades y sufrían de flatulencias, salían de parranda con sus desagradables amigotes, conspiraban y cotilleaban en sus trabajos, y si no se me agotara mi saliva y mi garganta se tornara carraspeante y seca podría seguir enumerando hasta el infinito.

Pero hoy en día a mucha gente le importa una higa lo que sus antepasados pensaron y soñaron. Por eso me propongo iniciar a modo de serie titulada "Tan lejos y tan tarde" en la que para hacer cambiar de opinión a estos "ciegos" (léase ignorantes recalcitrantes), confrontare diversas obras literarias, el testimonio a mi parecer más vivo y más directo a la hora de acercarnos a la manera de ser de una civilización o sociedad concreta, por un lado pertenecientes al mundo grecorromano y por otro a la macedonia de frutas encolada que se ha dado por llamar cultura occidental.

El primer capitulo de mi humilde se lo dedico al AMOR, ese sentimiento universal merecedor de la mayúscula que al igual que acudir al baño equipara al mendigo del Transtevere con un ocupante de la lista Forbes, fruto según intentan convencernos los científicos del subidón provocado por el combinado de oxitocina, serotonina y dopamina. Dejando puntillismos biológicos aparte, este sentimiento puede ocupar perfectamente junto al dinero el papel rector de la historia pues no será por la cantidad de conflictos provocados por el anhelo de unos ojos femeninos :=), además de ser un tema recurrente en el Arte y la Literatura tal y como lo atestiguan los dos poetas líricos románticos Albio Tibulo (48 - 19 a. C.) y Gustavo Adolfo Bécquer (1836 - 1870), ambos de escasa producción pero de una calidad excepcional, de los que os trascribo unos fragmentos:

No habrá mujer que me aparte de tu lecho;
con este pacto previo se unió nuestro amor.
Tú eres la única que me gusta.
No hay ya en la ciudad, excepto tú,
niña alguna que parezca hermosa a mis ojos...

Tú eres el descanso de mis cuitas;
tú, mi luz en la noche, por oscura que sea;
tú, un gentío para mí aun en sitios abandonados.

(III, 19; Elegías de Tibulo)


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Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol;
hoy la he visto; la he visto y me ha mirado...
¡hoy creo en Dios!

(XVII, Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer)




(I) Figura mitológica presente en una fuente del Paseo de la Isla, Burgos. / Archivo propio

domingo 20 de septiembre de 2009

El arco de Medinaceli, presente en nuestras carreteras

Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional el 9 de agosto de 1930, el Arco de Medinaceli domina el valle del Jalón a 1200 metros de altura desde hace casi 2000 años. Soldados, comerciantes, poetas y campesinos pasaron sobre él asombrándose por su magnificencia como centinela de la entrada a la histórica villa soriana. Erigido a finales del siglo I d.C durante el gobierno del emperador Domiciano (84-96), es un arco de tres vanos único en toda España nacido al calor de la ciudad romana de Occilis, urbe ubicada en un paso estratégico entre las cuencas del Ebro y el Duero y convertida en un importante hito en el camino que comunicaba las ciudades de Zaragoza y Mérida. De la admiración y fascinación que su imagen ha suscitado siempre y sigue suscitando hoy en día, le ha quedada como sincero homenaje que su estampa siga siendo a día de hoy emblema de cualquier monumento histórico-cultural en la señalización de las carreteras españoles. Su perfil siempre ha acompañado al turista acalorado que en busca del lugar donde saciar sus inquietudes culturales ha seguido esta señal rumbo a palacios, monasterios y pueblos.

(I) Señal del Monasterio de las Huelgas, conjunto religioso de la rama femenina de la Orden del Císter localizado a las afueras de Burgos que os recomiendo visitar por su excelente museo de trajes medievales, uno de los más importantes del mundo. / Archivo propio.

jueves 17 de septiembre de 2009

El Imperio Romano regresará a Segovia

Legionarios, mercaderes y gladiadores regresarán a Segovia el próximo fin de semana para reproducir con fidelidad y rigor histórico el antiguo Imperio Romano en la quinta edición de “Segovia Romana”, que centrará sus actividades los días 18, 19 y 20 de septiembre. No obstante, ya el próximo lunes comenzará un ciclo de conferencias que se desarrollarán a lo largo de toda la semana en torno al mundo romano y a la cultura clásica.

“Segovia Romana” ha reducido este año ligeramente su presupuesto —unos 50.000 euros—, al prescindir de compañías teatrales de Italia o Grecia y apostar por las españolas, que suman más de 130 actores y profesionales, responsables de las recreaciones históricas, desfiles y talleres que acercarán el mundo romano y la cultura clásica.

La concejala de Turismo y Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, indicó ayer, en la presentación del programa, que se ha optado por actividades más participativas y en más escenarios de la ciudad. Aunque muchas de las actividades se celebrarán en el escenario de la Plaza del Azoguejo, a los pies del bimilenario Acueducto, los talleres y desfiles también se celebrarán en la avenida de Fernández Ladreda, la calle Teodosio el Grande, la Plaza de Día Sanz y el entorno de la Plaza de San Martín.

Una de las principales novedades de esta quinta edición será la celebración del ciclo de cine “Una de Romanos”, que recuperará películas épicas como “Julio César” (1953), “Golfus de Roma” (1966) o “Los siete espartanos” (1962). En cada sesión se proyectará el cortometraje realizado por los alumnos del IES “Mariano Quintanilla” de la capital. Las proyecciones tendrán lugar en la Sala Caja Segovia (días 18, 19 y 20) y la entrada será gratuita.

Otra de las novedades se refiere a la instalación de una carpa en la calle Teodosio el Grande (los días 19 y 20) donde segovianos y visitantes podrán alquilar un traje y vestirse de romanos. Los interesados solo tendrán que adquirir un ticket en el Centro de Recepción de Visitantes al precio de 10 euros para los adultos y 5 para los niños en concepto de alquiler del traje. Y quien quiera fotografiarse de romano podrá hacerlo gracias a dos carteles —con caras abiertas— dibujados por un joven artista, el niño Carlos Morato Marqués.

Los amantes de la lectura encontrarán su espacio en las V Jornadas de "Segovia Romana" y podrán adquirir libros especializados en la Librería Romana que se montará en el Azoguejo, a cargo de la librería Alcaraván de Urueña , especializada en el género clásico y romano.

No faltarán los desfiles de romanas por las calles incorporando, como novedad, un desfile nocturno. Turistas y segovianos podrán aprender danzas del mundo; apuntarse a las visitas guiadas sobre restos arqueológicos romanos de la ciudad; asistir a las nuevas representaciones teatrales sobre rituales del hogar o la ofrenda al dios Juno, o a las jornadas de gastronomía histórica romana y aprender a cocinar en el taller de cocina Popinae. A los niños estarán dedicados los talleres de máscaras y lucernas, podrán ser alumnos de la escuela de gladiadores y disfrazarse de romanos.

En "Segovia Romana" no faltará el ciclo de conferencias que se impartirán en la sala Caja Segovia y en el Palacio de Mansilla. En esta segunda edición se hablará de "El viaje de la civilización, de Uruk a Roma" a cargo de Bernardo Souvirón; "Antífona y Penélope dialogan con María Zambrano y Buero Vallejo" por María Fernanda Santiago Bolaños; "Vestigios de Roma en Segovia" por Luciano Municio y "Edipo, Hércules y otros héroes" a cargo de Quico Cadaval.

Por último, los días 19 y 20 de septiembre, se convocará el VII Maratón Fotográfico "Segovia Romana", un concurso dotado con seis premios (el primero de 600 euros, el segundo de 300 y el tercero de 200, además de tres accésit de 150 euros cada uno) cuyo periodo de inscripción finaliza el 18 de septiembre.

Fuente: El Adelantado.com

viernes 11 de septiembre de 2009

Los gozos de la Roma Imperial en la RAE

El DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) recoge dos acepciones surgidas a raíz de las vidas llenas de libertinaje y desmanes llevadas a cabo por dos miembros de la familia imperial romana: Mesalina y Heliogábalo.

Fresco erótico de Pompeya

Hijastra de un cónsul y emparentada con la aristocracia imperial, Mesalina debió llamar a sus quince años la atención de su primo Claudio, sobrino del emperador Calígula, con quien a pesar de su cojera, su avanzada edad- frisaba los 50 años- y tartamudez se casó. La entronización de su marido a la dignidad imperial después del asesinato de Calígula por la guardia pretoriana la convirtió en la mujer con más poder de todo el Imperio. Según nos han trasmitido cronistas y escritores de la época como Juvenal, Tácito o Suetonio la emperatriz aprovechó su posición para hacer realidad sus ambiciones más ocultas. Mientras su enamorado cónyuge la erigía estatuas y la concedía el privilegio de poder sentarse junto a las vestales en el teatro, ella se entregaba a la celebración de orgías con un final cada vez más depravado y a incrementar su catalogo de infidelidades que incluía desde gladiadores a senadores. De ahí que algunos autores modernos la hayan acusado de padecer hipersexualidad, un trastorno que origina una irresistible adicción a mantener relaciones sexuales. Por ello no extraña que el diccionario defina mesalina como <<Mujer poderosa o aristócrata y de costumbres disolutas.>>

Las rosas de Heliogábalo, Sir Lawrence Alma-Tadema, 1888

<<Persona dominada por la gula.>> De esta manera el DRAE define heliogábalo aludiendo al voraz emperador de la dinastía Severa Vario Avito Bassiano que adopto el nombre de Heliogábalo en honor al dios fenicio El-Gabal, oriundo de Emesa (actual Homs), su ciudad natal situada en la Siria romana. Trangresor hasta el limite, Heliogábalo, además de despreciar las tradiciones religiosas de Roma empeñándose en sustituir a Júpiter por el culto al Dios Sol Invicto y casandose con la vestal Aquilia, unión totalmente prohibida por la ley y la tradición; el emperador es considerado como el primer transexual reconocido de la historia ya que al no encontrar ningún cirujano que le pudiera implantar una vagina, se circuncidó y según el historiador Dión Casio se prostituía disfrazado de mujer en el propio palacio imperial o en las calles de la misma Roma. Sin embargo, lo que realmente le llevó a ser incluido entre las páginas del diccionario fue la fama que alcanzaron sus banquetes y cenas que nada tenían que envidiar a los del liberto Trimalción. Goloso y entusiasta gourmet, el joven emperador se divertía a cuenta de sus invitados a quienes servía en ocasiones falsos alimentos realizados con mármol, cristal o marfil; o incluyendo en el menú junto alimentos de verdad excrementos de leones en el postre o arañas en la gelatina. Se cuenta que en una ocasión mando arrojar sobre sus invitados una lluvia de pétalos de rosa y violetas asfixiando a varios de ellos.

viernes 4 de septiembre de 2009

Roma no merece ser maltratada

Friso decorado con crátera y roleos perteneciente a un monumento de carácter honorífico de finales del siglo I (Clunia)

El patrimonio histórico de España ha sido hasta hace unas décadas objeto de una destrucción sistemática, un abandono generalizado y un expolio constante; todo ello ante la dejadez contumaz de las instituciones y administraciones.

La presencia romana , la de mayor magnitud de la Antigüedad de las Península Ibérica, haya sido quizá la más afectada y de lejos respecto a otras culturas. Villa rurales de los siglos III-IV acribilladas por los agujeros realizados por saqueadores que acompañados por detectores de metales destrozan mosaicos únicos por unas míseras monedas de cobre, las paletada de hormigón que muchos constructores y promotores inmobiliarios han mandado echar sobre restos romanos para no tener que interrumpir las obras... Miles de ejemplos demuestran que en este país no nos hemos puesto las pilas respecto a la protección de nuestro patrimonio hasta que no hemos visto los beneficios que trae el turismo.

¡La herencia de Roma no merece ser maltratada y menospreciada de esta manera!

Por eso es agradable leer de vez en cuando noticias como ésta publicada en el diario Las Provicias el 3 de septiembre sobre la limpieza y acondicionamiento de una de las puertas del circo de Sagunto. Aquí os dejo un fragmento del artículo:















ANTES Una silla, plásticos y desechos en las ruinas. / DESPUÉS La puerta remodelada, junto al acceso.

(...) La única puerta del circo romano de Sagunto que se ha mantenido en pie desde el siglo II d. C. ha reabierto otra página de su historia. Un proyecto de rescate ha trasladado el basurero en el que se había convertido esta huella de época imperial a otra parte para que grupos de turistas bajen a la arena y contemplen el último testigo del gran epicentro de las carreras de caballos y cuadrigas.

Durante años sillas viejas, enseres, plásticos, papeles, latas de refresco y hasta material electrónico han compartido espacio con los sillares de piedra de una de las principales puertas de acceso peatonales del circo que alegró las jornadas clásicas de la vieja Saguntum.(...)


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