sábado, 15 de marzo de 2008

Los peltastas

La infantería ligera de origen tracio recibía este nombre por la pelta, el pequeño escudo que portaban. Soldados versátiles y baratos, tuvieron gran peso en la mayor parte de las contiendas de los Ss V-VI a.C.

Durante mas de cuatro siglos, desde la época del difuso Homero hasta el resplandeciente Alejandro Magno, la guerra en el ámbito griego se baso en el choque de las falanges, bloques de infantes pesadamente protegidos con casco, grebas y un gran escudo, y armados con grandes lanzas; y con técnicas fijas e invariables. Estas formaciones iban protegidas y apoyadas por tropas mas ligeras y por escuadrones de caballería, quienes protegían los flancos, exploraban el terreno y realizaban rápidas incursiones contra el enemigo en los albores de las batallas.

A lo largo del tiempo, los infantes ligeros, armados con jabalinas, arcos y hondas y alguna ligera protección- escudos livianos y quizá algún casco- fueron adquiriendo mayor importancia. Estos contingentes se fueron especializando en forma de unidades mercenarias: honderos rodios, arqueros cretenses, peltastas tracios, etc...

El tipo de infantería ligera mas importante en Grecia tomo su nombre del peculiar escudo que llevaba: la pelta. Los peltastas eran en su origen, a principios del S.V a.C, tropas barbaras de origen tracio que combarían con tácticas irregulares y armas ligeras: un manojo de jabalinas y un escudo, aunque en época antigua algunos tracios llevaban largas lanzas no arrojacizas. Según cuenta Herodoto, algunos peltastas tracios formaban parte del ejercito persa con el que Jerjes invadió Grecia en el 480 a.C.

Según Heródoto y Aristóteles, así como por datos arqueológicos, fue el tirano Pisístrato el primero en alquilar peltastas tracios en el S. V a.C, aunque hasta las Guerras Médicas de principios del S. V a.C, fueron una rareza.

Representación de un peltasta, en un vaso ático de figuras rojas donde se aprecia la estructura interior de la pelta arcaica.

La pelta tracia tenia una forma ovalada con un eje mayor de unos sesenta centímetros, con una gran escotadura semicircular en un lado mayor, aunque eran conocidas también peltas circulares. Su estructura no era de planchas de madera, sino de mimbre trenzado cubierto de piel de cabra u oveja. Se decoraba con un motivo totémico o protector, con la creencia de que su mirada fija paralizara al enemigo durante el combate. No siempre se empuñaba por el interior, como la mayoría de los escudo ligeros, sino que a menudo se embrazaba para que el peltasta pudiera sujetar con la mano izquierda así liberada, un puñado de jabalinas. Se añadía también una correa de cuero para suspender el escudo durante las marchas. Jenofonte nos describe la cómica situación de unos peltastas enganchados por las correas, al tratar de trepar por una empalizada.

Los peltastas tracios podían hostigar a distancia a tropas pesadas como la falange gracias a sus jabalinas y su ligereza les permitía escapar ante una carga de hoplitas. Por otro lado, gracias a su escudo y jabalinas, tenían ventaja sobre otras tropas ligeras menos protegidas, como psiloi sin escudos, arqueros u honderos,a los que casi igualaban en ligereza. Así pues, los peltastas sólo Debian cuidarse de no ser acorralados en puntos donde los hoplitas pudieran forzarles a combatir cuerpo a cuerpo, y de evitar el choque con honderos o arqueros que les tuviesen a tiro.

Era, pues, un tipo de tropa versátil, mucho menos costosa de equipar o mantener que los hoplitas y más fácil de entrenar que los arqueros o honderos. No es, pues, raro que muchos griegos a los que la pobreza u otras circunstancias impulsaron a la azarosa vida de mercenario, se enrolaran como peltastas.

Con el tiempo, a partir del último tercio del S. V a.C., se perdió el significado étnico original del término peltasta(como un tracio), a designar un tipo de infante(tracio o griego), mas ligero que el hoplita de la falange, pero mas pesado que los psiloi, que no llevaban protección corporal ni escudo.

La aparición de los peltastas profesionales, más baratos que los hoplitas y, a menudo, mejor entrenados que esas milicias ciudadanas, llevó a una vital molificación de su función táctica, visible ya en el S. V a.C, durante la Guerra del Peloponeso. Los peltastas se convirtieron en una útil infantería de uso dual, capaz de combatir en orden cerrado, pero también de romper filas y hacerlo en guerrilla por terreno escarpado. Evidentemente, los peltastas no estarían, por lo general, en condiciones de vencer en campo abierto a las pesadas falanges, pero empleados con inteligencia podrían volver a derrotar a los temibles espartanos.

Eso es lo que sucedió en el 390 a.C., cuando una mora, un regimiento espartano de 600 hoplitas, fue atacado entre Lequeon y Sicion por los peltastas mercenarios del general Ifícrates. Los peltastas atacaron a los hoplitas por el costado derecho, el cual no estaba protegido por el gran escudo hoplita. Este enfrentamiento se suele utilizar como ejemplo de la lucha de los peltastas, pero se suele olvidar la presencia de un contingente de hoplitas atenienses como apoyo, decisivos a la hora de provocar la desbandada espartana.

Fuentes:

Wikipedia

Revista "La Aventura de la Historia" Nº 69

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