domingo, 6 de diciembre de 2009

"De Roma a Gades": Juego didáctico multimedia

Desarrollado en colaboración con la Consejería de Cultura andaluza por la Consejería de Educación y cuya parte ejecutiva a corrido a cuenta del Gabinete Pedagógico de Bellas Artes de Sevilla, "De Roma a Gades" es un juego multimedia en flash sobre cultura clásica consistente en un itinerario que sigue el trazado de la Vía Augusta, calzada que comunicaba las ciudades de Cádiz y Roma, que se va culminando a medida que se responde a una tanda de preguntas que se plantean. De fácil manejo, manifiesta una intención claramente didáctico por lo que será particularmente útil para aquellos profesores de las asignaturas de Cultura Clásica, Historia y Latín que deseen introducir en su planes de estudio el concepto de Educación 2.0, y por supuesto a todo aquel que desee aprender mas sobre la fascinante Historia de Roma.

Hasta seis jugadores pueden participar de manera simultanea en el juego, eligiendo cada uno de ellos, como aurigas, el color de un carro. La temática de las preguntas se estructura en seis campos: Historia, Geografía, Espectáculos, Historia del Arte, Literatura y Costumbres. Cada vez que respondes correctamente a una pregunta de un campo, un dios vinculado al tema de la pregunta (Apolo, Saturno, Minerva,...) te entregara un premio. Cuando llegues a Gades, tu destino final, tendrás que haber reunido los seis premios existentes, para poder superar la prueba. En el caso contrario, tu auriga tiene que dar media vuelta y empezar desde la población de Castulo.

El único defecto que se le puede achacar a este juego es que la temática de sus preguntas deriva en muchas ocasiones hacia la Andalucía romana, lo que impide que foráneos a estas tierras, sea mi caso, se las vean y se las deseen para poder responder en que dirección está orientada la puerta romana de Carmona.

Juego on-line:


Descarga en ZIP:

martes, 1 de diciembre de 2009

Tomando las uvas de Nochevieja con los mapuches Ruta Quetzal 2009 (I)



Fotografía que ilustra la cabecera de esta bitácora. La Ruta Quetzal frente al Acueducto romano de Segovia (Segovia, 19/7/09)

Este mes de junio he tenido la oportunidad de disfrutar la inigualable experiencia que supone la "Ruta Quetzal", un programa de estudios y aventura creado por el reportero y aventurero de origen madrileño Miguel de la Quadra-Salcedo en 1979 a sugerencia del rey Juan Carlos I de España con el objetivo de de consolidar entre la juventud de 16 y 17 años los cimientos de la Comunidad Iberoamericana de naciones entre todos los países de habla hispana, incluidos Brasil y Portugal. Gracias a él, y a lo largo de veintidós años, cerca de 8.000 jóvenes europeos, americanos y de países tan distantes entre sí, tanto cultural como geográficamente, como Marruecos, Guinea Ecuatorial, Filipinas y China han tenido la oportunidad de descubrir las dimensiones humanas, geográficas e históricas de otras culturas.

Bajando al puerto gaditano desde el buque de la Armada Española "GALICIA"

Itinerario de la Ruta Quetzal 2009 por tierras españolas (Madrid, Valencia, Cártagena, Malaga, Cádiz, Sevilla, Madrid, Buitrago de Lozoya, Rascafría, Segovia, Coca, Olmedo, Cuéllar, Peñafiel, Monasterio de Valvanera, San Millán de la Cogolla, Madrid)


"Presumiendo de contactos "principescos" junto a los Príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y Leticia Ortiz, con ruteros de Argentina, España, República Checa y Brasil. (Palacio del Pardo, Madrid, 9/7/09) Yo soy el más feo, pero quizá el más listo. Esto último significaba que en la Ruta que mi lacra estética me permitía ser el confidente intimo de todas las chicas de la Ruta ;=); mientras que mi segunda cualidad implicaba que me las montaba de tal manera que llegaba el primero a comer y al baño (Oh, horribilisima imagen la de ver los aseos después de que 300 ruteros sudados y deseosos de aliviarse pasaran por ellos); que siempre había junto a mí un .... amable compañero dispuesto a dejarme su jabón y su papel higiénico, y así un largo etcétera."

Con mis compañeros del grupo 10 y nuestro monitor Juan (de azul) en la localidad vallisoletana de Olmedo junto a un olmo centenario, el cual según cuenta la tradición dio nombre a la villa, en los últimos días de la Ruta.

«Como anécdota de la recepción real a los miembros de la Ruta Quetzal en el palacio del Pardo por los Principes de Asturias, permitidme contar como un colombiano de mi grupo, que además de proporcionarnos un oloroso concierto durante toda la recepción debido a su intolerancia digestiva a la comida "española", estuvo a un tris de provocar un incidente diplomático, sino bastante mediático. Sucedió que en el momento de entrar los Príncipes en el Patio de los Borbones, una bella estancia acristalada de estilo renacentista utilizada para actos oficiales, al susodicho rutero no se le ocurrió, viendo la extrema delgadez de la Princesa , otra cosa que gritar a grito pelado, en medio de las ordenadas y sonrientes filas de ruteros dispuestas para ofrecer su mejor cara a las cámaras y en un aterrador silencio tan solo roto por los flashes de los fotógrafos acreditados, con un acento que desearía reproducir y que reverbenó por toda la estancia: ¡Está flacaaaaaaa la señoraaaa! Como comprenderán entre 300 adolescentes cansados de esperar y acalorados del viaje en autobús, es normal que surgiera una carcajada unánime. Todavía no me explico como los medios de comunicación pudieron transformar este escandaloso episodio, convertido rápidamente en una leyenda de campamento de la Ruta Quetzal, en un<<...La alegría se dispara cuando aparecen el Príncipe Felipe y la Princesa Leticia...>> en palabras de un periodista perteneciente al grupo Vocento. Para que luego digan que no existe la censura real.»
Campamento de la Ruta en la sede del Canal de Isabel II (10/7/09)

En la ruta de este año hemos conmemorado el descubrimiento en 1574 realizado por el marino español Juan Fernández del archipiélago en el Océano Pacífico que posteriormente sería bautizado con su nombre; el rescate en 1709 tras permanecer en estas mismas islas más de cuatro años del marinero escocés Alexander Selkirk, quien inspiraría posteriormente el personaje de Robinson Crusoe al escritor Daniel Defoe; y el cuarto centenario de la invención en 1609 por parte de Galileo Galilei del telescopio, instrumento que cambiaría espectacularmente el rumbo de la Astronomía.


Panorámica del trabajo histórico con el que concursé en la Ruta Quetzal titulado "La Ciudad de los Césares: Oro, Fe, e Ilusión" Podéis leerlo aquí.

lunes, 23 de noviembre de 2009

A esto vine, esto hago, a esto me llevan todos los días

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<<Morirás. Esto es naturaleza del hombre, no pena. Morirás. Derecho es de las gentes volver lo que recibiste. Morirás. Peregrinación es la vida; cuando hayas caminado mucho es forzoso volver. Morirás. Entendí decías alguna cosa nueva. A esto vine, esto hago, a esto me llevan todos los días. La naturaleza en naciendo me puso este término, ¿qué tengo de poderme quejar? A esto me obligué. Morirás. Necedad es temer lo que no puede estorbarse. Esto no lo evita quien lo dilata. Morirás. Ni el primero ni el postrero. Muchos murieron antes de mí, todos después. Morirás. Este es el fin del oficio humano. ¿Qué soldado viejo se enojó de que le licenciasen? Adonde va el mundo voy yo. ¿Pues ignoro yo que soy animal racional mortal? Con esta condición se engendra todo. Lo que empezó se acaba. Morirás. ¿Por qué es molesto lo que se hace una vez? Conozco el caudal por ajeno, no por mío. Finalmente yo hice este concierto con el acreedor de que no puedo quejarme. Morirás. Mejor lo hicieron los dioses, pues nadie me puede decir que moriré que no sea mortal>>;. (Séneca)

(Fotografía de Bhistoriaromana)

jueves, 29 de octubre de 2009

El Vaticano en la red, Urbi et interneti




Artículo por Ricardo Bada, en el
Malpensante.com.

El santo ocio o la necesidad de sobrevivir han llevado al Vaticano a modernizarse. Entre las medidas, este diccionario de latín contemporáneo.

¿Saben cómo se llama el básquet en latín? ¿No? Pues se llama follis canistrique ludus, se lo juro, y bestseller se dice liber máximus divénditus, los blue jeans son bracae línteae caerúleae, y en fin, la minifalda es una tunícula mínima. Para que vean que el latín también se aggiorna.

Así las cosas, como una azafata puede ser una de esas sonrientes señoritas que guían al público en los eventos públicos, y también la que atiende a los pasajeros de un avión, si la primera fuese vestida con hot pants, sería una vectorum adiutrix cum brevíssimae bracae femíneae, mientras que si la segunda lo es a bordo de un jumbo, será una aeria ministratrix in capacíssima aerinavis, donde corre escaso riesgo de encontrarse a un miles decíduus cum parvum subligáculum, es decir: un paracaidista vestido solo con un slip, aunque puede que sí munido de su umbrella descensória, o sea, de su paracaídas.

Se preguntarán a qué se deben mis conocimientos de este latín que más que aggiornado casi parece uptodatezado. Y les contesto que ello tiene que ver, fundamentalmente, con el hecho de que la Iglesia católica –¡ojo!, ella como tal, no la fe católica, tan respetable como cualquier otra– siempre me ha parecido una institución muy divertida, sobre todo ahora que carece de poder para quemar brujas y herejes. Por eso, desde hace algún tiempo, me he convertido en un asiduo del dominio web del Vaticano, y es ahí donde encontré el diccionario de italiano-latín que me provoca continuas carcajadas. Y como soy muy solidario, deseo compartir mi regocijo.

Reconozcamos de entrada que lo de poner al día el latín es lógico, si como, según parece, el papa Ratzinger quiere dar marcha atrás en la rueda de la Historia, al menos en la de su Iglesia. Este papa es inteligente y sabe que la tal rueda también tiene marcha atrás, pero el idioma no. El idioma y el tiempo son las dos únicas entidades indómitamente independientes y totalmente autárquicas: para nada dependen de nosotros, antes al contrario. Conque si el papa quiere que su Iglesia vuelva al ayer, también sabe que tendrá que hacerlo con un idioma puesto al día.

Lo que quizás resulte chocante es el tipo de criterios a emplear en esa actualización idiomática.

Hay palabras donde funciona el recurso de echar mano a la toponimia: un hidalgo pasa a ser un nóbilis Hispanus; una lady, una Ánglica múlier conspícua; una mazurca la saltátio Polónica; un poncho el páenula Americana; el vodka una válida pótio Slávica; y un safari una venátio Africana. También es archinatural que el agua de colonia se convierta en odoramentum Coloniense.

Pero ¿qué sucede con los objetos y actividades que en los gloriosos tiempos del latín ni siquiera podían imaginarse, como todos los reseñados al iniciar estas digresiones? Tal parece que la solución no fuese sino el descriptivismo macarrónico, y así lo demuestran inequívocamente el bidet, ovata pelvis; el magnetófono, máchina echóica; el claxon, sonorus autocineti index; el jeep, autocinetum locis iniquis aptum; los cheques de viajero, mandatum nummárium periegéticum; o el venerable tren, hamaxóstichus, con su currus dormitórius (obviamente coche-camas) y su currus cenatorius (obviamente coche-restaurante), eso para no hablar del dactilógrafo, machínulae scriptóriae peritus; del publicista, scriptorum vulgator; del barman, tabernae potóriae minister; del kamikaze, voluntárius sui interemptor; del psicólogo, humani ánimi investigator; y del volatinero en ala Delta, aerinavis velíferae gubernator.

Otro problema no desdeñable es el derivado de la evolución semántica de ciertos términos, de tal manera que a quienes nos relamemos degustando pasteles, pizzas y el postre favorito —entre otros— de Álvaro Mutis, se nos haría muy cuesta arriba imaginarlos, y no digamos ya deglutirlos, en sus respectivas formas neolatinas de placenta farta (tarta), placenta compressa (pizza) y pomorum placenta (strudel de manzana). “¿Un poquito más de placenta, señor?”. “No, gracias”, denegaríamos, con la sonrisa torcida.

Luego, en materia política, sí, el apartheid como segregátio nigritarum no está mal descrito, pero reducir el gulag a un simple campus captivis custodiendis viene a ser algo así como darle una bofetada sin mano a todas las víctimas del régimen que lo inventó. En tanto que oír definir al putsch como una subitánea rerum convérsio debe sonarle como música celestial a Pinochet (y a un par de felones de su calaña).

Y todavía mientras las palabras se presentan aisladas, los significados son más o menos deducibles a partir de la formulación, pero si nos sale al paso un texto donde se habla de un iúvenis voluptárius de la aerinavis celérrima societas al que se ha visto durante el éxiens hebdómada en una cénula subdivalis de un connotado gregalis latro, cuyos invitados terminaron algunos en una taberna nocturna y otros en un deversórium autocinéticum... ¿nos creemos con las agallas lingüísticas, con los arrestos lexicográficos suficientes, como para descubrir que se nos habla de un playboy del jet set a quien se ha visto durante el fin de semana en el picnic organizado por un famoso gángster (cuyos invitados terminaron algunos en un club nocturno y otros en un motel)? Y si un amigo nos cuenta que estuvo en la pellicularum cinematographicarum theca viendo una pelli armentariorum, además de pensar que es un gilipollas, ¿deduciríamos sin vacilar que estuvo en la cinemateca viendo un western (una peli de vaqueros, donde vaquero se dice armentarius)?

Para un disfrute mayor y ad líbitum, abran en internet la dirección www.vatican.va, y dentro de ella la sección en español, programando en la ventana de búsqueda la palabra latinitas, y en el menú de ella la entrada Fundación Latinitas, y dentro de esta Lexicon recentis Latinitatis, que abarca más de 15.000 neologismos traducidos al latín, y donde dice que han colaborado expertos de todo el mundo... la mayor parte de ellos grandes humoristas, según mi nada pía opinión.

viernes, 2 de octubre de 2009

Tan lejos y tan cerca (I) Tibulo y Bécquer

Ha pasado una eternidad pero las mismas pautas de comportamiento emocional que guiaban a los romanos en su vida diaria también rigen la nuestra. Hace veinte siglos ellos al igual que nosotros se enamoraban por primera vez, tenían una rabieta por cualquier nimiedad, tenían sus manías y supersticiones particulares, se encogían cuando un trueno perforaba sus tímpanos, lloraban de alegría ante la visión de su primogénito, escondían secretos a ojos de padres y cónyuges, les dolían las extremidades y sufrían de flatulencias, salían de parranda con sus desagradables amigotes, conspiraban y cotilleaban en sus trabajos, y si no se me agotara mi saliva y mi garganta se tornara carraspeante y seca podría seguir enumerando hasta el infinito.

Pero hoy en día a mucha gente le importa una higa lo que sus antepasados pensaron y soñaron. Por eso me propongo iniciar a modo de serie titulada "Tan lejos y tan tarde" en la que para hacer cambiar de opinión a estos "ciegos" (léase ignorantes recalcitrantes), confrontare diversas obras literarias, el testimonio a mi parecer más vivo y más directo a la hora de acercarnos a la manera de ser de una civilización o sociedad concreta, por un lado pertenecientes al mundo grecorromano y por otro a la macedonia de frutas encolada que se ha dado por llamar cultura occidental.

El primer capitulo de mi humilde se lo dedico al AMOR, ese sentimiento universal merecedor de la mayúscula que al igual que acudir al baño equipara al mendigo del Transtevere con un ocupante de la lista Forbes, fruto según intentan convencernos los científicos del subidón provocado por el combinado de oxitocina, serotonina y dopamina. Dejando puntillismos biológicos aparte, este sentimiento puede ocupar perfectamente junto al dinero el papel rector de la historia pues no será por la cantidad de conflictos provocados por el anhelo de unos ojos femeninos :=), además de ser un tema recurrente en el Arte y la Literatura tal y como lo atestiguan los dos poetas líricos románticos Albio Tibulo (48 - 19 a. C.) y Gustavo Adolfo Bécquer (1836 - 1870), ambos de escasa producción pero de una calidad excepcional, de los que os trascribo unos fragmentos:

No habrá mujer que me aparte de tu lecho;
con este pacto previo se unió nuestro amor.
Tú eres la única que me gusta.
No hay ya en la ciudad, excepto tú,
niña alguna que parezca hermosa a mis ojos...

Tú eres el descanso de mis cuitas;
tú, mi luz en la noche, por oscura que sea;
tú, un gentío para mí aun en sitios abandonados.

(III, 19; Elegías de Tibulo)


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Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol;
hoy la he visto; la he visto y me ha mirado...
¡hoy creo en Dios!

(XVII, Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer)




(I) Figura mitológica presente en una fuente del Paseo de la Isla, Burgos. / Archivo propio

domingo, 20 de septiembre de 2009

El arco de Medinaceli, presente en nuestras carreteras

Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional el 9 de agosto de 1930, el Arco de Medinaceli domina el valle del Jalón a 1200 metros de altura desde hace casi 2000 años. Soldados, comerciantes, poetas y campesinos pasaron sobre él asombrándose por su magnificencia como centinela de la entrada a la histórica villa soriana. Erigido a finales del siglo I d.C durante el gobierno del emperador Domiciano (84-96), es un arco de tres vanos único en toda España nacido al calor de la ciudad romana de Occilis, urbe ubicada en un paso estratégico entre las cuencas del Ebro y el Duero y convertida en un importante hito en el camino que comunicaba las ciudades de Zaragoza y Mérida. De la admiración y fascinación que su imagen ha suscitado siempre y sigue suscitando hoy en día, le ha quedada como sincero homenaje que su estampa siga siendo a día de hoy emblema de cualquier monumento histórico-cultural en la señalización de las carreteras españoles. Su perfil siempre ha acompañado al turista acalorado que en busca del lugar donde saciar sus inquietudes culturales ha seguido esta señal rumbo a palacios, monasterios y pueblos.

(I) Señal del Monasterio de las Huelgas, conjunto religioso de la rama femenina de la Orden del Císter localizado a las afueras de Burgos que os recomiendo visitar por su excelente museo de trajes medievales, uno de los más importantes del mundo. / Archivo propio.

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