sábado, 30 de mayo de 2009

Marco Didio Falco se sube a un cocodrilo

El detective romano creado por la novelista Lindsey Davis cumple 20 años y vive su nueva aventura en Alejandría

En su nueva aventura, Alejandría (Edhasa), la novela número XIX —los números romanos son obligados, como en las legiones—, Marco Didio Falco, el detective de la época de los césares creado por la escritora Lindsey Davis, viaja a la famosa ciudad de turismo con toda la familia, incluido su impresentable padre, lo que no le librará de tener que enfrentarse a un crimen y a un enorme cocodrilo al que, literalmente, tendrá que cabalgar en una escena que es casi un homenaje al finado Steve Irwin, el cazador de saurios australiano. En la vieja capital de Cleopatra convertida en provincia romana, Marco visita la tumba de Alejandro Magno, el maravilloso Faro y la legendaria Biblioteca, donde ha de investigar el asesinato de uno de los bibliotecarios en un ambiente deplorable (y peligroso) de celos y corrupción.

Con este libro, Davis (Birmingham, 1950), que ha recibido en Zaragoza el Premio de Honor de Novela Histórica en reconocimiento a toda su obra, celebra sus 20 años con Marco: el debut del personaje, muy querido por los lectores españoles, fue en 1989 con La plata de Britania. En la nueva novela, entretenidísima —hay una lucha en lo alto del Faro, presenciamos la disección de un cadáver en la Biblioteca y Lindsey, traviesa, no puede resistirse a organizar un incendio (sofocado) en la misma—, la escritora procura no mojarse mucho en los arduos debates arqueológicos sobre los desparecidos monumentos de la ciudad. Así, Marco no puede ver muy bien la momia de Alejandro (en el Soma), porque el cristal de la urna está sucio.

Davis, que estuvo ayer en Barcelona para presentar el libro antes de viajar a Zaragoza, se tensa cuando se le dice que ha hecho un poco de trampa —y cuando se tensa sus rasgos patricios a lo busto de Vespasiano adquieren un intimidante aire de Boadicea—. "No, en realidad la tumba estaba durante época romana en malas condiciones y me gustó poner a Marco y a su mujer Helena en esa situación de decepción que sufren muchos turistas ante las ruinas. Es difícil escribir sobre Alejandría porque todos sus grandes monumentos quedaron destruidos. La Biblioteca, el Faro, el Soma... en realidad no sabemos cómo eran y no he querido hacer descripciones demasiado fantasiosas. Me ha interesado más mostrar la vida en las calles, que no ha cambiado mucho, y la de las bibliotecas, que conozco bien porque he pasado mucho tiempo en ellas". Biblioteca, libros, fuego, copistas, asesinatos, alguna referencia a Borges (el Bestiario, incluido el catoblepas), ¿no suena un poco a El nombre de la rosa? Davis niega: "Tengo que confesar que fui incapaz de acabarla, así que dudo que haya similitud alguna". El editor español de la escritora, Daniel Fernández, no pudo dejar de apostillar (y valga la palabra): "Ni eco de Eco".


Habrá en 2010 un XX título de Marco, Nemesis, —tras la aparición en septiembre próximo de Rebels and traitors, una novela sobre la guerra civil inglesa y Cromwell—, y luego, asegura la autora, más. Pero no, como le piden algunos lectores, precuelas sobre la vida del personaje en las legiones. Dice que quiere preservar el misterio de esa dura época anterior de Marco y que no le apetece escribir novelas en las que no aparezca Helena (a la que el protagonista conoce desde la primera entrega). Tampoco le interesa narrar batallas a lo Simon Scarrow —el autor de Centurión, con el que por cierto da por cerrado el incidente causado cuando éste trató de hacerle un homenaje a Marco en una de sus novelas y a ella no le gustó: el autor le ha pedido públicamente disculpas—.


No cree Lindsey Davis que Marco, con el que dice que se lleva muy bien, se haya hecho débil y adocenado, aunque sí quizá más "suave": "Casarte, tener hijos y un perro cambia a la gente". Se vuelve a encrespar un pelín la escritora cuando se le pregunta si Marco está listo para ser infiel: "No, no, sigue mirando y soñando con otras mujeres, pero no será infiel", asegura.


Ni morirá en Pompeya, tranquilos.


Noticia extraida del periódico español El País

lunes, 18 de mayo de 2009

Hallado en Rumanía un palacio dedicado al emperador Trajano

Los expertos calculan que fue edificado por legionarios en el año 101 después de Cristo
Arqueologos trabajando en la excavación del palacio de Trajano. Fuente: Romani Libera

EFE - Bucarest - 18/05/2009

Las ruinas de un palacio construido por legionarios romanos para el emperador Trajano en hacia el año 100 después de Cristo fueron halladas en el pueblo rumano de Zavoi, al oeste del país, informó hoy la prensa local. Los restos arqueológicos fueron descubiertos la pasada semana bajo el cementerio de Zavoi, en la provincia de Caras-Severin, por sepultureros que cavaban una tumba para enterrar a una anciana.


Los sepultureros toparon con unas piedras que les parecieron extrañas y valiosas, y según confirmó a la prensa un grupo de científicos rumanos, se trata de uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del país en los últimos diez años. El palacio, barajan los expertos, fue utilizado por el propio emperador Trajano durante la primera guerra romano-dacia, que enfrentó a las fuerzas del Imperio al pueblo dacio, poblador en aquel tiempo de buena parte de lo que hoy es territorio de Rumanía.

La pertenencia al Imperio Romano y la raíz latina de su idioma nacional es para Rumanía orgullo y elemento de diferenciación en un mar de pueblos eslavos también alterado por la presencia de los húngaros. En el mestizaje de los legionarios romanos con las mujeres dacias está, en el imaginario nacional, el origen del pueblo rumano.

Fuente noticia: El País.com Cultura

jueves, 14 de mayo de 2009

La historia romana más divertida y polémica

Los estudiosos y admiradores de la cultura e historia grecorromana tenemos que admitir que en ocasiones y con frecuencia en manos de profesores sin escrúpulos y desmotivados la lista de los emperadores y sus dioses (Afrodita: diosa griega del amor; Atenea, la Minerva romana, encarnaba el saber,...) se hacen soporíferos y aburridos a más no poder. Por eso que os recomiendo que entréis en el apartado dedicado al Imperio Romano en la Frikipedia, una hábil parodia de la Wikipedia, cuyos autores la definen como "un compendio extremadamente serio de todo el conocimiento humano (la tercera especie más inteligente de la tierra) y parte del de los delfines (que son la segunda). Este sitio consiste en un montón de conocimientos aleatorios, inconexos y de mal gusto donde colaborando entre todos e intentando en vano escribir sobre la sapiencia humana podemos echar unas risas o morir en el intento." Esta entrada ya preludia el contenido de la página dedicada a la Historia Romana donde se estilan frases como las siguientes:



"Tras duros combates entre la mafia y los romanos, un poco de semen de Stalone fue inoculado los úteros de las romanas y surgió EL LEGIONARIO. El legionario común tenía un CI inferior a 20, un brazo con un muelle para golpear con la espada indefinidamente, un escudo cuadrado, dos largas patillas y un tatuaje de “amor de madre” en el hombro derecho."

"Se cree que construyeron unas cosas semicirculares llamadas teatros, craso error, el cine es mucho más divertido. También diseñaron y construyeron unos edificios denominados “foros”, una clara torpeza, puesto que no los crearon dentro de internet."

"Julio César: aventurero, explorador, politólogo, políglota e iridiscente personaje que ascendió desde el puesto de limpiador de letrinas hasta el de cónsul y exploró pacíficamente la Galia con un ejército de 358566849645 legionarios. De su viaje extrajo conclusiones tan impresionantes como que Roma debía ser Una, Grande, Y Libre, así como que el queso francés olía a pies."

"¿Sabías que...en la sociedad romana había esclavos porque no habían aprendido a importar las cosas desde China."

sábado, 2 de mayo de 2009

La Antigua Roma se viste con sus mejores (y coloridas) galas


Levantado en el campo de Marte por el emperador romano Augusto, quien gobernó Roma entre los años 27 a.C Y 14 d.C, con motivo de la conmemoración de sus victorias militares en Hispania y las Galias, el Ara Pacis señala el inicio de una época de paz, prosperidad y grandeza, además de simbolizar el advenimiento del Imperio en la historia de Roma.

Para recuperar esa grandeza perdida a través de siglos de incuria y olvido, un grupo de investigadores de la Superintendencia de Bienes Culturales del Ayuntamiento de Roma ha realizado un modelo virtual de este importante monumento de Augusto, tal como era cuando se consagró en el año 13 a.C, con toda la vistosidad de los alegres colores que entonces resaltaban las figuras de sus bajorrelieves. Para lograr este objetivo se han analizado mediante rayos ultravioleta la base orgánica de los restos de policromía que aún conserva el altar. Los resultados fueron presentados en la conferencia internacional Los colores de Augusto. Sí queréis saber un poco más os amplio la información con la noticia recogida en el periódico La Vanguardia.