viernes, 12 de septiembre de 2008

Las riquezas de Constantinopla

“Cuando se tomó la ciudad, encontraron en los palacios enormes riquezas. Y el palacio de Bucoleón era rico y estaba hecho como voy a decíroslo. Había, en este palacio que ocupaba el marqués, quinientos departamentos, que estaban unos junto a otros y todos hechos de mosaico de oro, y además había treinta capillas, tanto grandes como pequeñas; y además había una, que llamaban la Santa Capilla, que era tan rica y noble que no había ni gozne, ni cerrojo, ni ninguna pieza, ordinariamente de hierro, que no fuese toda de plata, y no había columna que no fuese o de jaspe , o de porfirio, o de ricas piedras preciosas. El pavimento de la capilla era de un mármol blanco tan pulido y tan claro que se hubiese dicho que era de cristal, y esa capilla era tan rica y tan noble que no podría contaros la gran belleza y la gran nobleza de esa capilla. En esa capilla se encontraron riquísimas reliquias, porque encontraron dos trozos de la Vera Cruz tan gruesos como la pierna de un hombre y de una largura de media toesa aproximadamente,y además encontraron el hierro de la lanza con que atravesaron el costado de Nuestro Señor, y los dos clavos que le hundieron en las manos y en los pies. Y además había veinte capillas, y había doscientos o trescientos aposentos, que estaban unos junto a otros y todos hechos de mosaico de oro. [Este otro] palacio era tan rico y tan noble que no podría describiros ni contaros la gran nobleza y la gran riqueza de este palacio. En este palacio de Blanquernes se encontró un grandísimo tesoro, y muy rico, porque en él encontraron las ricas coronas que habían pertenecido a los emperadores precedentes, y los ricos joyeles de oro, y las ricas ropas imperiales, y las ricas piedras preciosas, y tantas otras riquezas que no se podría enumerar el gran tesoro de oro y plata que encontraron en el palacio y en muchos otros lugares de la ciudad.”

Robert de Clari, Conquete de Constantinople

Roberto de Clari era un caballero empobrecido que formo parte del variopinto grupo llamado “gente menuda” de la Cuarta Cruzada que se apodero de Constantinopla en 1204. Su valor tiene gran valor documental.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Motivo de la cabecera (Septiembre)


Este mes de Septiembre he elegido como cabecera al archíconocido mosaico de Justiniano, donde aparece el emperador Justiniano I y a toda su corte. Imagen representativa del arte bizantino mosaiquista no se encuentra como cabía esperar en Constantinopla, sino en la iglesia de San Vital de Rávena, en Italia. Debe su celebridad a que no fue destruido durante las luchas (Ss VII-VIII) que asolaron el Imperio entre los partidos de iconoclastas (opuestos a la veneración de símbolos) y iconódulos (favorables a la veneración de ídolos); y a que Rávena ya no pertenecía al Imperio Bizantino cuando fue conquistado por los turcos otomanos.

Respecto al mosaico se pude ver a el emperador Justiniano lleva como ofrenda una gran patena de oro; va precedido por dos altos dignatarios eclesiásticos, uno de ellos lleva el incensario y el otro el misal, y por el arzobispo Maximiano, que lleva una cruz, todas estas ofrendas aparecen ricamente decoradas con gemas, cabujones y esmaltes. Tras el arzobispo, en segundo plano, el banquero Juliano, que financió la construcción de la iglesia. Detrás del emperador hay dos altos funcionarios del estado con toga, el primero sería el general Belisario, conquistador de Rávena. Cierra el cortejo la guardia personal del emperador con el crismón en sus escudos.

Saludos

PD Historia Antigua Romana ha superado las 24.000 visitas. Y gracias a todos aquellos que me dais ánimos a través de vuestros comentarios; a ver si tengo tiempo de devolveros la visita.